Pero quiero fijarme sobretodo en el personaje del abuelo Gessen, "El viejo de los Alpes". Seguramente este sea la persona de la serie con la que realmente me siento identificado. Catalogado de uraño por sus vecinos, quizás algo enemigo de la sociedad, pero que demuestra contundentemente todos los sentimientos que brotan de su corazón. No es que yo sea así totalmente, pero si que me veo reflejado en el sentido de que aunque pueda aparentar que no se preocupa de los demás, cuando le tocan ese corazoncito que todos llevamos en el interior, es capaz de hacer una y mil locuras por satisfacer a las personas que quiere. Raramente se me puede ver a mi con un grupo de amigos con los que salir siempre, todos los fines de semana, o con los que comparta todas las cosas de mi vida. Yo la amistad la vivo de un modo más diferente. Quizás no los veo tanto, pero se que están ahí. Cuando tenemos problemas, o cuando tenemos alegrias, siempre tenemos el teléfono para conversar horas y horas, para contarnos todos, y compartir con el otro, aunque nos separen 200 km.
Mientras, en mi mundo, alli sigo yo. En mi cabaña de la montaña, o en la penumbra de mi habitación, guiándome en esta vida con mis sentimientos, que son los que me impulsan a ir en una dirección o en otra. Quizá vaya contracorriente al mundo actual, pero es mi mundo, y soy feliz en él. A fin de cuentas, de eso se trata.
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