jueves, 23 de agosto de 2007

Hacer feliz a otra persona.

Hoy soy, si es posible, un poco más feliz todavía. Y es que anoche recibí uno de esos mensajes al movil que te hacen emocionarte e ilusionarte. Sin apenas quererlo, sin apenas buscarlo, he conseguido hacer feliz a otra persona. Sinceramente no pensé que en un periodo tan poco de tiempo en el que nos hemos conocido (conocer por dentro a la persona, no sólo saber que existe) pudiera conseguir ese cambio en ella para que volviera a sonreir. Y no es que no lo hiciera pero digamos que su vida estaba acompañada de un cierto pesimismo que hacía no poder disfrutar de la vida. Porque ante todo, la vida es para disfrutarla, no para padecerla.
Quizas yo soy uno de esos bichos raros, algo utópico, que veo la vida como un jardín de rosas. No es que niegue todas las dificultades y obstaculos que te surgen a lo largo de tu existencia, pero si pienso que son mayores las alegrías que las tristezas, y que siempre puedes huir de estas ultimas acogiendote a aquellas.
Cuando ella lea este post sabrá que va dedicado a ella, así que solo decirte una cosita: "No hay nada suficientemente importante en la vida para que dejes de ser feliz".

1 comentario:

Maria dijo...

Hola Jandri, al igual que tu has visitado mi blog pues yo he hecho lo mismo contigo. Lo seguire asiduamente, por que ademas creo que va bastante bien.
Por cierto, como me gustaria ver el mundo comom un jardin de rosas, como lo ves tu.
Un besin