jueves, 18 de octubre de 2007
Hoy es el dia
18 de octubre de 2007. Otra fecha para recordar. Los que me conoceis bien os imaginareis que es lo que pasa. Ya os lo comentaré la próxima semana. De momento se admiten apuestas.
viernes, 12 de octubre de 2007
El que algo quiere algo le cuesta
Qué sabio es el viejo refrán castellano. Está expresión ha sido usada una y mil veces, pero sigo pensando que es totalmente verdad. Sí, es verdad que a veces conseguimos cosas sin haberlas luchado, pero seguramente, las cosas que más valoramos son aquellas por las que hemos tenido que luchar mucho, muchísimo, y nos damos cuenta de que al fin mereció la pena todo el esfuerzo. Y yo ahora me encuentro en uno de esos momentos en que tienes una posibilidad con la que has soñado durante mucho tiempo, y ahora lo puedes casi tocar con los dedos, pero llega el momento de luchar. Y por supuesto estoy decidido a ello.
Prácticamente todos los que entrais a leer mi blog sabéis que me encanta cantar lírica, especialmente ópera, y que uno de mis hobbies preferidos y, por qué negarlo, mi sueño sería poder vivir de ello. A día de hoy, con mi nivel musical, es otro sueño el que puedo alcanzar. Cantar en el Teatro Calderón el 21 de diciembre. Además no sería cualquier cosa. Sería con el Coro Universitario, sin duda el mejor de Valladolid y posiblemente de Castilla y León. Sería con la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, y sería con una de las obras más emblemáticas de la música: El Messiah de Haendel. La ilusión pensado en ello es inmensa. Ahora pues sólo me queda luchar contra el tiempo, y es que tengo que aprenderme la obra completa del coro antes del 18 de noviembre. Sé que va a ser difícil pero sé que lo voy a conseguir. El año pasado me pasó algo parecido con el Requiem de Mozart, y lo conseguí. Este año voy a luchar más si cabe, pero los sueños, cuando están hay cerca no se pueden dejar escapar.
(En el amor pasa lo mismo, cuando quieres a alguien realmente estás dispuesto a hacer cualquier cosa por ella. Cuando no sea así, planteate si realmente amas a la otra persona.)
Prácticamente todos los que entrais a leer mi blog sabéis que me encanta cantar lírica, especialmente ópera, y que uno de mis hobbies preferidos y, por qué negarlo, mi sueño sería poder vivir de ello. A día de hoy, con mi nivel musical, es otro sueño el que puedo alcanzar. Cantar en el Teatro Calderón el 21 de diciembre. Además no sería cualquier cosa. Sería con el Coro Universitario, sin duda el mejor de Valladolid y posiblemente de Castilla y León. Sería con la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, y sería con una de las obras más emblemáticas de la música: El Messiah de Haendel. La ilusión pensado en ello es inmensa. Ahora pues sólo me queda luchar contra el tiempo, y es que tengo que aprenderme la obra completa del coro antes del 18 de noviembre. Sé que va a ser difícil pero sé que lo voy a conseguir. El año pasado me pasó algo parecido con el Requiem de Mozart, y lo conseguí. Este año voy a luchar más si cabe, pero los sueños, cuando están hay cerca no se pueden dejar escapar.
(En el amor pasa lo mismo, cuando quieres a alguien realmente estás dispuesto a hacer cualquier cosa por ella. Cuando no sea así, planteate si realmente amas a la otra persona.)
martes, 9 de octubre de 2007
El Negro
Ayer en clase, la profesora de Bases Pedagógicas de la Educación Especial no leyó este artículo publicado en mayo de 2005 por Rosa Montero en el diario "El País". No tiene desperdicio.
Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja. De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de la vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente en el mismo estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.
Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bien intencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos liberemos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: “Pero qué chiflados están los europeos”.
Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja. De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de la vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente en el mismo estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.
Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bien intencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos liberemos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: “Pero qué chiflados están los europeos”.
miércoles, 3 de octubre de 2007
Comienzo de curso
Comienza el curso 2007/2008 y lo hace en todas sus versiones.
En primer lugar, lo tradicional, las clases. Por fin ultimo año de carrera y viendo en el horizonte el día de la graduación. Lo que comenzó por una promesa se ha convertido en lo que realmente quiero ser, profesor de música, y este año no hay excusas. Después de 20 asignaturas aprobadas el año pasado, no creo que 7 deban de ser problema. Elena, te espero a final de curso como prometí hace años.
En segundo lugar el curso política. Desde la Secretaria Provincial de Educación de Juventudes Socialistas espero hacerlo lo mejor posible, sobretodo en este curso en el que se implanta la LOE. Actividades relacionadas con Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, el tan hablado y desconocido Proceso de Bolonia o Espacio Europeo de Educación Superior, así como las Elecciones Claustrales, serán los ejes fundamentales de mi gestión.
Y por último los hobbies. Por un lado los dardos, donde he comenzado muy bien esta temporada VER CLASIFICACION y donde espero hacerlo igual de bien en las dos ligas que voy a jugar. Por otro las jotas, con las que seguiré siempre que otros compromisos no me lo impidan, y por último, y por ello más importante el canto. Estoy mirando la posibilidad de empezar las clases de canto profesional, pero la pasta me frena un poco. De todas maneras en mayo me vereis en el auditorio de la feria de muestras en la ópera de Verdi "Simón Boccanegra" a las órdenes de mi gran director Francisco Lara.
En primer lugar, lo tradicional, las clases. Por fin ultimo año de carrera y viendo en el horizonte el día de la graduación. Lo que comenzó por una promesa se ha convertido en lo que realmente quiero ser, profesor de música, y este año no hay excusas. Después de 20 asignaturas aprobadas el año pasado, no creo que 7 deban de ser problema. Elena, te espero a final de curso como prometí hace años.
En segundo lugar el curso política. Desde la Secretaria Provincial de Educación de Juventudes Socialistas espero hacerlo lo mejor posible, sobretodo en este curso en el que se implanta la LOE. Actividades relacionadas con Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, el tan hablado y desconocido Proceso de Bolonia o Espacio Europeo de Educación Superior, así como las Elecciones Claustrales, serán los ejes fundamentales de mi gestión.
Y por último los hobbies. Por un lado los dardos, donde he comenzado muy bien esta temporada VER CLASIFICACION y donde espero hacerlo igual de bien en las dos ligas que voy a jugar. Por otro las jotas, con las que seguiré siempre que otros compromisos no me lo impidan, y por último, y por ello más importante el canto. Estoy mirando la posibilidad de empezar las clases de canto profesional, pero la pasta me frena un poco. De todas maneras en mayo me vereis en el auditorio de la feria de muestras en la ópera de Verdi "Simón Boccanegra" a las órdenes de mi gran director Francisco Lara.
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