viernes, 12 de octubre de 2007

El que algo quiere algo le cuesta

Qué sabio es el viejo refrán castellano. Está expresión ha sido usada una y mil veces, pero sigo pensando que es totalmente verdad. Sí, es verdad que a veces conseguimos cosas sin haberlas luchado, pero seguramente, las cosas que más valoramos son aquellas por las que hemos tenido que luchar mucho, muchísimo, y nos damos cuenta de que al fin mereció la pena todo el esfuerzo. Y yo ahora me encuentro en uno de esos momentos en que tienes una posibilidad con la que has soñado durante mucho tiempo, y ahora lo puedes casi tocar con los dedos, pero llega el momento de luchar. Y por supuesto estoy decidido a ello.

Prácticamente todos los que entrais a leer mi blog sabéis que me encanta cantar lírica, especialmente ópera, y que uno de mis hobbies preferidos y, por qué negarlo, mi sueño sería poder vivir de ello. A día de hoy, con mi nivel musical, es otro sueño el que puedo alcanzar. Cantar en el Teatro Calderón el 21 de diciembre. Además no sería cualquier cosa. Sería con el Coro Universitario, sin duda el mejor de Valladolid y posiblemente de Castilla y León. Sería con la Orquesta Sinfónica de Castilla y León, y sería con una de las obras más emblemáticas de la música: El Messiah de Haendel. La ilusión pensado en ello es inmensa. Ahora pues sólo me queda luchar contra el tiempo, y es que tengo que aprenderme la obra completa del coro antes del 18 de noviembre. Sé que va a ser difícil pero sé que lo voy a conseguir. El año pasado me pasó algo parecido con el Requiem de Mozart, y lo conseguí. Este año voy a luchar más si cabe, pero los sueños, cuando están hay cerca no se pueden dejar escapar.

(En el amor pasa lo mismo, cuando quieres a alguien realmente estás dispuesto a hacer cualquier cosa por ella. Cuando no sea así, planteate si realmente amas a la otra persona.)

No hay comentarios: